La Virgen de Fátima a comienzos de los años 50 estaba en peregrinación por la geografía peninsular. En febrero de 1951 estaba en la provincia de Huelva visitando los distintos pueblos onubenses. Según la programación, la Virgen de Fátima estaría en San Juan del Puerto los días 22 y 23 de ese mes.
Se realizaron distintos actos los días anteriores, entre el 19 y el 21 de febrero, a las 5 de la tarde, un rosario procesional en el que tomaron parte únicamente los niños y niñas de la población. Tres horas después, era un "Solemne Triduo" que se hizo con arreglo al siguiente orden: Santo Rosario que recorrió las distintas calles de la población, Sermón y Bendición Eucarística.
El día 22, día de la llegada de la Virgen de Fátima, a las 5 de la tarde se salió procesionalmente de la Parroquia para esperar a la virgen que llegó desde Huelva. Se tenía establecido que los fieles estuvieran frente al pozo de La Idea.
Sobre las 6 de la tarde, se tuvo previsto la llegada de la Virgen a San Juan del Puerto, que fue llevada a hombros por las autoridades.
Según nos dicen las crónicas, la llegada de la virgen peregrina se vivió con mucho entusiasmo y fervor, dando innumerables vivas, cantando y agitando pañuelos. Los fieles que quisieron llevar a la Virgen de Fátima debían inscribirse con anterioridad.
La Virgen de Fátima llevada a hombros por las calles de San Juan.
Foto: Carmen Rodríguez Cobo.
El itinerario llevado a cabo por la comitiva fue el siguiente; calle Huelva, Dos Plazas y Plaza del Ayuntamiento. En esta plaza estaría un altar donde sería colocada la Virgen de Fátima, además en dicho altar también estaba situada la Virgen de Consolación.
En primer lugar uno de los padres misioneros predicó, posteriormente el Secretario del Ayuntamiento leyó un acta donde consta el acuerdo tomado por la corporación de consagrar el pueblo al Inmaculado Corazón de María. Más tarde, el Alcalde repitió dicho acuerdo y terminado este acto se hizo entrega de una copia declarando a la Virgen de Fátima Alcaldesa de la localidad. También se tuvo en cuenta que si hubiera mal tiempo este acto se hubiera realizado en la Parroquia.
Imagen del altar delante de la fachada del ayuntamiento, en él está situada la Virgen de Consolación. Foto: Carmen Rodríguez Cobo
En primer lugar uno de los padres misioneros predicó, posteriormente el Secretario del Ayuntamiento leyó un acta donde consta el acuerdo tomado por la corporación de consagrar el pueblo al Inmaculado Corazón de María. Más tarde, el Alcalde repitió dicho acuerdo y terminado este acto se hizo entrega de una copia declarando a la Virgen de Fátima Alcaldesa de la localidad. También se tuvo en cuenta que si hubiera mal tiempo este acto se hubiera realizado en la Parroquia.