"San Juan del Puerto...su sitio es una llanura a la vanda Boreal de Rio Tinto, casi en frente de Moguer, y en igual distancia de Niebla, y de Huelva. Con la fertil Campiña de su Termino, u el comercio de su Ria, ha crecido la poblacion a un buen vecindario de gente honrada, y de buenos caudales".
Fragmento recogido de "Huelva Ilustrada", obra de Juan Agustín de Mora Negro y Garrocho de 1762.


jueves, 10 de septiembre de 2026

Romería Popular de 1992

La Romería Popular de 1992 tuvo lugar durante el primer fin de semana de septiembre. Fue organizada por la Concejalía de Festejos y la Comisión Ciudadana formada por numerosos romeros de San Juan, ambas serían las responsables de la gestión y del montaje de la programación de esta singular romería. Para aquel año, ya estaba institucionalizada y consolidada en el calendario local, ganando adeptos a pesar de ser su carácter "popular" o "laico".

Durante los días previos, el ambiente festivo inundaba San Juan. Los preparativos incluían desde los tradicionales paseos a caballo y las reuniones de las peñas, hasta la compra de víveres "los tradicionales costos" y el meticuloso aderezo de los trajes. Paralelamente, se llevaban a cabo las labores de limpieza e instalación eléctrica en el recinto para asegurar el éxito de este evento festivo.

La Romería Popular de San Juan del Puerto, en su edición de 1992, se desarrolló con total normalidad en la finca La Torre

La romería arrancó formalmente el 4 de septiembre. Caballistas, charrets y carrozas se concentraron en la Avenida de Andalucía, cerca de la calle Concejo, para iniciar un desfile que, al son de la flauta y el tamboril, recorrieron diferentes calles hasta llegar a la Plaza de España. Allí se vivió uno de los momentos más simbólicos, la recogida en el ayuntamiento de la bandera blanca y azul, emblema laico de la romería. La jornada culminó con una verbena popular y una degustación de cerveza para todos los asistentes.

A la mañana siguiente, el estruendo de los cohetes marcó el inicio de la marcha. A las diez de la mañana, la comitiva partió desde la calle Pozonuevo hacia la finca La Torre. En este paraje, el consistorio, las distintas peñas y los grupos de amigos habían instalado diversos "chozos", inaugurando así dos jornadas de convivencia campestre marcadas por la amistad y el buen ambiente.

miércoles, 9 de septiembre de 2026

Historia del Club Deportivo San Juan: Juan Vázquez Pérez

Juan Vázquez Pérez nació en San Juan del Puerto el 8 de marzo de 1936. Hijo de Manolo Vázquez conocido afectuosamente por sus paisanos como "Manolo el carnicerito" y de María Dolores Pérez, creció en el seno de una familia de cuatro hermanos en la calle Colón. De su infancia guarda recuerdos imborrables de juegos y reuniones; amistades forjadas en la niñez que, en muchos casos, le han acompañado durante toda la vida. Juan siempre destacó por una personalidad noble y una timidez que se traducía en un profundo respeto hacia los demás.

Su faceta deportiva está intrínsecamente ligada a la fundación del Club Deportivo San Juan en 1953. Juan fue parte activa de aquellos primeros siete años del club hasta su primera desaparición en 1960, desempeñándose con solvencia como defensa o lateral. De aquella etapa recuerda con especial gratitud a Don Joaquín, un entrenador cuya educación y calidad humana dejaron una huella profunda en su persona.

Foto de una alineación del Club Deportivo San Juan de julio de 1956. De pie de izquierda a derecha don Joaquín Gutiérrez (Entrenador), Rodríguez III, Tejero, Santos, Rodríguez II, Monchi y Vera. Agachados por el mismo orden Pepín, Rivera, Goma (Portero), Blanco y Juan Vázquez. 

Con gran admiración, Juan evoca a compañeros que fueron figuras clave en el campo, como Tejero, los "Capaos", entre otros jugadores que tuvieron la suerte de jugar con él o al recordado Jesús Quintero. 

Su entrega al club iba más allá de lo deportivo, participó personalmente en el cerramiento del antiguo campo de Miramar, clavando las tablas que delimitaban el terreno. Recuerda cómo, en ocasiones, el inicio de los partidos debía retrasarse debido a que la marea inundaba el campo, o cómo él mismo se encargaba de la labor artesanal de coser los balones.

Jugó en las dos primeras temporadas con el club sanjuanero en encuentros amistosos, a partir de la temporada 1955-56 estuvo presente en muchos partidos de competición oficial. Como anécdota cuenta que en un forcejeo con un rival, este le puso la zancadilla con la mala suerte de caer su mano izquierda en mala postura y romperse la muñeca. También le viene a su memoria que con Reyes cuando ganaban un partido, este le convidaba a cerveza y vino.

Imagen del Velódromo, equipo del Club Deportivo San Juan que venció al Recreativo de Huelva por 2 tantos a 1. De pie, de izquierda a derecha: Raúl (Portero), Rodríguez III, Tejero, Monchi, Rivera y Hurtado. Agachados por el mismo orden Juan Vázquez, Goma, Santos, Pepín y Blanco. 

Más allá del balón, Juan demostró ser un hombre de inquietudes diversas. Hizo sus "pinitos" sobre las tablas del teatro y en concursos de cante flamenco, donde le llevó a ser finalista. Su capacidad de comunicación también le permitió ejercer como corresponsal de Radio Nacional de España, dejando constancia de su dinamismo y compromiso con la actualidad de su entorno.

miércoles, 26 de agosto de 2026

Hermanamiento entre San Juan del Puerto y Zalamea la Real

 

El pasado 10 de enero, con motivo del “Día de San Juan del Puerto”, el ayuntamiento sanjuanero celebró un pleno extraordinario para conceder diversas distinciones honoríficas. Entre ellas, destacó la aprobación del hermanamiento con Zalamea la Real. Siempre es motivo de alegría celebrar la unión de dos localidades que, a pesar de la distancia, han permanecido vinculadas a lo largo de los siglos; prueba de ello es el constante flujo de vecinos que se han establecido en uno y otro municipio, así como la histórica construcción de la antigua carretera entre San Juan del Puerto y Cáceres, cuyo trazado discurre por el término zalameño.

Esta relación se afianzó durante la segunda mitad del siglo XIX gracias a la minería y al ferrocarril. En 1862, la empresa británica “The South Europe Mining Company Limited” compró la mina de Buitrón, ubicada en el término municipal de Zalamea la Real. Aunque inicialmente el mineral se transportaba a lomos de caballerías, este sistema resultaba lento y costoso. La solución llegó cuatro años después con la fundación de “The Buitrón and Huelva Railway and Mineral Company Limited”, una nueva compañía destinada a construir un ferrocarril que conectara directamente las minas con la ría de San Juan del Puerto.

La locomotora número 5 “San Juan del Puerto” en la antigua estación de la compañía de Buitrón

Las obras del ferrocarril comenzaron oficialmente el 24 de marzo de 1867 en San Juan del Puerto. Tras superar diversas etapas y dificultades en el trazado, la explotación de las minas se inició a principios de la década de 1870. Posteriormente, se construyeron varios ramales para conectar con otros yacimientos y poblaciones, la mayoría ubicados en el término municipal de Zalamea la Real. Asimismo, la infraestructura no se limitó al tendido de las vías, entre otras edificaciones, se levantaron almacenes, estaciones de viajeros y las respectivas casillas de paso que jalonaban el recorrido del tren de Buitrón.

Una obra clave en San Juan fue la adaptación de un muelle por parte de la empresa minera, el cual fue reformado y ampliado unos años más tarde. Para optimizar el transporte del mineral, la compañía ejecutó diversas mejoras en el embarcadero sanjuanero, como fueron la instalación de dos grúas, una fija y otra móvil, y la habilitación de un depósito de minerales. Además, se adquirieron varias barcazas y el remolcador Alicia, encargado de trasladar la materia prima por la ría hasta una grúa flotante situada cerca de La Rábida.

martes, 18 de agosto de 2026

Entradas y salidas de ganado por San Juan del Puerto

San Juan del Puerto a lo largo de los siglos ha sido un municipio donde hubo mucho ganado. Sobre todo, en la época estival, donde escaseaban los pastos, estos eran llevados a la marisma donde podían pastar durante el verano hasta que llegara los meses de lluvia y lo podían trasladar a los campos donde solían estar el resto del año. Sin embargo, el paso de todo tipo de ganado por las calles de San Juan era alguna que otra vez caótico y había molestias al vecindario. 

Por este motivo, el ayuntamiento sanjuanero asignó en 1856 diferentes coladas de entradas y salidas obligatorias por donde el ganado tenía que pasar.

La calle Río fue una de las asignadas para que pasara el ganado por la población

Por los nombres de éstas, algunas son fácilmente reconocibles y otras menos. A continuación, señalaremos los nueve puntos establecidos por el consistorio para el tránsito de los animales por la población:

1. Arroyo al Rincón

2. Campo Santo para pasar al abrevadero

3. Calleja de la calle La Palma

4. Calle Conde para la de Chamorro (actual calle Labradores)

5. Calle Río para la Plaza

6. Pozonuevo para la de Toneleros (entre medio está la calle Nogales)

jueves, 6 de agosto de 2026

Un año en la historia de San Juan del Puerto: 1892

El año 1892 quedó grabado en los anales de la historia por la conmemoración del IV Centenario del Descubrimiento de América. Sin embargo, más allá de los grandes fastos, la vida en nuestro pueblo transcurrió marcada por una mezcla de dificultades sociales, tradiciones arraigadas y aires de modernización.

El año comenzó bajo un temporal de lluvias persistentes que paralizó las labores agrícolas. Ante la falta de trabajo en el campo y la creciente precariedad de las familias, el Ayuntamiento intervino para paliar la miseria de los jornaleros. Para socorrer a los braceros más necesitados, se organizó un reparto extraordinario de "limosnas" consistentes en pan y bacalao, un gesto de auxilio social en un invierno especialmente crudo.

Al llegar junio, se celebraron las tradicionales fiestas en honor a San Juan Bautista. Aquella edición introdujo un cambio urbanístico significativo ya que las capeas, que hasta entonces se realizaban en la actual Plaza de la Iglesia, se trasladaron a la plaza situada tras el templo parroquial. El traslado respondió al deseo de embellecer y adecentar el centro del pueblo para las celebraciones del Centenario, procediéndose a la creación de un paseo. Con este fin, se adquirieron 3100 losas de diversas medidas, se plantó arbolado, se instalaron cinco farolas y se incorporaron 18 bancos rústicos.

La Plaza de la Iglesia se convirtión en "paseo" en 1892 con motivo del embellecimiento de la localidad para la celebración del Cuarto Centenario del Descubrimiento de América.

Según las crónicas de la época, los festejos se desarrollaron con normalidad y, aunque hubo los típicos revolcones, no tuvo consecuencias graves, se notó un ambiente algo más desvaído que en años anteriores.

Otras obras llevadas a cabo a lo largo de este año serían el acerado de calles céntricas de la población como fueron las calles Huelva, Dos Plazas y Río.

La calle Río fue una de las calles en las que se realizaron obras de acerado

martes, 14 de julio de 2026

El deterioro del Convento del Carmen

Fundado en 1529 por iniciativa de Juana Lucero, según escritura otorgada el 9 de septiembre de ese año. Este convento nació bajo una profunda devoción y veneración a la Virgen del Carmen, cuya imagen data probablemente de la época fundacional del cenobio. Para su sostenimiento, la fundadora dotó a la institución con seis mil cepas de viña y la cesión de diversos créditos. Arquitectónicamente, el recinto se estructuraba en dos áreas diferenciadas, las dependencias destinadas a la vida comunitaria de los frailes y la iglesia conventual.

Casi un siglo después, en concreto el 19 de mayo de 1623, y tras la petición de Fray Luis de Ojeda de dos varas de terreno de la plaza para poder construir de nueva planta una iglesia, muy probablemente porque se había quedado pequeña la anterior. El cabildo municipal aprobó dicha solicitud, empezándose a construir el edificio por el maestro albañil Diego Rodríguez.

Reconstrucción de la planta general del Convento Carmelita de 1529 e Iglesia Conventual de 1623. Trabajo de investigación realizado por María del Carmen Mora Rodríguez.
Imagen recogida de la revista de las fiestas de San Juan Bautista. Editada por el Ilmo. Ayuntamiento de San Juan del Puerto

Sin embargo, un siglo después tenemos noticias del deterioro que padecía el edificio conventual por diferentes causas. Así, sufrió las inclemencias del tiempo, como fue el huracán del año 1722 que afectó gravemente a varias dependencias. Una década más tarde, en concreto en 1736, se presentaba el Padre Prior y varios religiosos del Convento de Nuestra Señora del Carmen que solicitaban una limosna para la reparación de varias paredes que se estaban cayendo del claustro y del templo de la iglesia. El cabildo reunido aprobó para tal efecto la cantidad de cuatrocientos cuarenta reales de vellón.

Otro acontecimiento que incidió en el edificio fue el terremoto de Lisboa del día uno de noviembre de 1755, aunque no hay referencia de los daños en la edificación, lo que sí se dice que el seísmo afectó negativamente en su estructura. Unos años más tarde, se quiso por la Hermandad de Nuestra Señora del Carmen, que se reedificase la iglesia del convento, para ello, se organizó "un regocijo de toros" para la recogida de dinero para tal fin.

jueves, 9 de julio de 2026

¡Al rico bombón helado!, Antonio Cisneros Sánchez

Hubo un tiempo en el que las calles no eran solo un lugar de paso, sino un mercado abierto donde el sonido de los pregones anunciaba la llegada de los vendedores ambulantes. Cada uno con su peculiaridad; aguadores, lecheros, lateros, tapiceros, alfareros; también había quienes traían helados o dulces. Eran parte de la vida cotidiana, tan esperada como reconocibles por su voz, su ingenio y la confianza que inspiraban.

Sobre el año 1940 aproximadamente, llega a San Juan del Puerto, la familia compuesta por Rafael y Pilar junto a sus tres hijos. Se instala en la calle José Antonio Primo de Rivera, 3 (hoy Dos Plazas), en busca de una vida mejor. En primer lugar, para el sostén de la familia, deciden abrir un despacho de dulce, donde pone a la venta pasteles. Al fallecer Pilar madre, es su hija Pilar la que sale al frente del negocio, al cabo de los años deciden diversificarlo con una heladería, que le suministraban las firmas comerciales Avidesa y Kalise de Huelva. También seguían con la confitería. Al mismo tiempo vendían en aquella época, pelotas de serrín y canastito para los Reyes.

En una familia hay, hombres que se vuelven patrimonio del pueblo entero por su singularidad. Uno de ellos es Antonio Cisneros Sánchez; más conocido como “Antonio el de Pilar”, hombre sencillo, amable, risueño y extrovertido, figura entrañable para varias generaciones.

Antonio el de Pilar con su carro de helados en el romerito de la calle Río en el Toconal en 1956.
Foto: Manuela Pérez Aquino
Nació el 9 de julio de 1941. Era hijo de Emilio y Pilar creció como un niño más en la calle Dos Plazas, junto a su hermana. Desde bien pequeño supo lo que era la lucha para salir adelante, una vez cumplido sus estudios primarios, se puso a trabajar junto a sus padres en el negocio de la heladería. Años difíciles para el empleo.

Así pasó su infancia y juventud. Cumplió con el servicio militar en Los Rodeos (Canarias), en el Grupo Independiente de Artillería AA Nº. 2

Muchos los recuerdan recorriendo calles y plazas de un punto a otro del municipio, con su carro de helados pregonando “¡al rico bombón helado!”, de todos los tipos como lo de bola, napolitanos, cortes de turrón, polos de nieves de naranja y limón, etc.  Asimismo, solía acudir en su tiempo al romerito y al muelle. En la fiesta del pueblo estaba presente tanto en la calle acompañado a su Santo Patrón San Juan Bautista, como en la tienda. Su ruta de trabajo comenzaba en jornada vespertina. También vendía en pueblos cercanos, con motivo de la Romería de Clarines, se acercó con su carro para ofrecerle sus productos a los beasinos.