"No sé qué me deparará el futuro, pero de lo que estoy segura es de que estoy viviendo una de las etapas mejores de mi vida. Espero y deseo que dure mucho tiempo." Ésta es una de las últimas frases del libro "el intruso" cuya autora es Lola Guevara Garrido, persona a la cual admiro y que transmite sinceridad, aplomo y mucho amor a todo lo que ella hace.
Hace ya algunos años que conozco a Lola, una persona que con su sonrisa y su positividad contagia a todo aquel que esté hablando con ella. Dos de sus grandes pasiones, la lectura y la escritura, la han llevado a escribir el anterior libro mencionado, para mí, una oda a la lucha por la vida y a la superación de una grave enfermedad. En este mes de marzo presentará un nuevo libro, que espero y deseo tendrá muy buena acogida por todos los lectores.
Lola Guevara Garrido nació el 6 de septiembre de 1954, su padre Simón Guevara Arroyo, de profesión "del campo", aunque como nos confiesa su hija, hacía de todo, y su madre Paquita Garrido García, ama de casa. Lola es la hija mayor, con el tiempo tuvo dos hermanos más, Fernando y Ana.
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| Lola, con sus padres, durante las fiestas de San Juan Bautista |
De su infancia tiene "buenos recuerdos, muy bonita", y sobre todo subraya que su familia estaba muy unida. La etapa escolar se acuerda de la silla de enea y un baulito que se llevaba a las clases de Mariquita Bertoa. Luego pasó, a lo que es ahora el Hostal Toscano, donde estaban localizadas las dos aulas para niñas, le vienen a la memoria las maestras de esta etapa de su vida como son Esperanza y María de la Paz. Posteriormente, su madre la internó en el colegio Santo Ángel a los diez años de edad. Allí, las monjas le ayudaron a conseguir una beca para proseguir sus estudios de bachillerato. Cuando ella tenía entre 11 o 12 años, tenía inquietudes de maestra ya que comenzaba a dar clases particulares a niños y niñas.
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| En la foto, Lola Guevara en su primera comunión |